Salvador de Bahía, un destino lleno de historia y alegría.Ambiente típico en las calles de la ciudad vieja.Salvador de Bahía, a ritmo de samba y capoeira.
Sao Salvador da Bahía de Todos os Santos es una ciudad encantadora, localizada en la costa noreste de Brasil y capital del estado de Bahía. Fue el primer punto visitado por los europeos, en 1500, encabezados por el almirante portugués Pedro Alvarez Cabral. Fundada en 1549 por Tomé de Sousa, rápidamente se convirtió en el mayor puerto brasileño, centro de la industria azucarera y de la trata de esclavos. Obispado desde 1552, su espectacular catedral se completó en 1572. Salvador fue capital del virreinato de Grao-Pará y de la provincia de Bahía de Todos los Santos. Los holandeses saquearon la ciudad en mayo de 1624 y la conservaron hasta abril del año siguiente. Más tarde, en 1763 fue reemplazada como capital por Río de Janeiro. Durante la colonización, los portugueses trajeron la religión católica y los negros no olvidaron su cultura africana y aqui ejercían el 'candomblé'. Este sincretismo posibilitó el crecimiento de un pueblo extremadamente religioso. Salvador posee más de 365 iglesias de las más diversas órdenes religiosas. Construidos durante los siglos XVII y XVIII, algunos de los más interesantes monumentos histórico-religiosos están localizados en el Centro Histórico. La famosa Iglesia de Sao Francisco, situada en la Ciudad, impresiona al visitante con su interior todo laminado con oro y su fachada estilo barroco. En la Ciudad Baja, levantada en 1772, está la Iglesia de Nosso Senhor do Bonfim. De tantas devociones y milagros es la más conocida de las iglesias bahianas. La ciudad se divide en dos: Ciudad Alta y Ciudad Baja y desde gran parte de la Ciudad Alta o Casco Histórico, situada en un impresionante farallón, se puede contemplar una panorámica de toda la bahía. Es conocida por la gran influencia cultural africana. La mayor parte de la población proviene de ese continente. Es el centro del ''Yoruba Candomblé'', el baile marcial ''capoeira'', y posee más de 350 iglesias, por lo que se le conoce como la ''Roma Negra''. Más allá de la religión, la influencia africana se extiende a la comida, música, desde el ''afoxé'' espiritual, hasta el más popular ''axé'' y ''samba''. Salvador también es conocida por sus grandes celebraciones de carnaval. Desde el Hotel Tropical da Bahía se puede caminar hasta Pelourinho o Ciudad Vieja. Aquí se encuentra la mayoría de las iglesias, teatros, museos y grandes caserones, muchos de ellos convertidos en restaurantes, que datan de la colonia. La visita al Casco Viejo se puede hacer caminando ya que todos los edificios están cerca uno de otro. Pelourinho es el principal punto turístico de Salvador, abriga estrechas callejuelas escarpadas y magníficos monumentos. Fue considerado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Son más de 800 edificios de los siglos XVII y XVIII, que se pueden palpar de cerca. El nombre del barrio hace referencia a las columnas donde los negros eran azotados en la plaza pública. Siguiendo el recorrido llegamos a la Catedral Basílica, construida en el comienzo del siglo XVII. El actual edificio es el cuarto construido en el local. La Catedral es revestida interna y externamente de piedra y posee dos torres y bóvedas de madera en el techo. El edificio abriga el Museo da Catedral, con acervo de piezas de los siglos XVI al XX, y orfebrería. Se destaca la tela de Nossa Senhora de Sao Lucas y los altares de los Santos Mártires y de las Vírgenes Mártires provenientes de la primitiva Iglesia do Colegio dos Jesuítas, ambos del siglo XVI. Muy cerca llegamos a la Iglesia e Convento de Sao Francisco, una de las más espectaculares iglesias del Brasil, posee el interior todo recubierto en oro. Está formado por una talla de madera con todos los símbolos del barroco; hojas de acanto, pelícanos, flores, angelitos y sirenas. La leyenda cuenta que sus constructores utilizaron mil kilos de oro en polvo para moldear la talla. La nave central, cortada por otra menor, forma la cruz del Señor. Las pinturas del techo tienen forma de estrellas, hexágonos y octágonos y exaltan a Nossa Senhora. En la sacristía, están reunidos 18 paneles al óleo sobre la vida de San Francisco. Los dos púlpitos laterales están tallados con hojas de parra, pájaros y frutos cosechados por niños, todo recubierto de oro. Se pueden ver también esculturas del gran santero bahiano Manuel Inácio da Costa. Para mayor comodidad a la hora de visitar la Ciudad Baja se puede usar el famoso elevador que conecta a las ''dos ciudades'' llamado elevador Lacerda. Ya en los bajos se puede visitar el popular Mercado Modelo, el Fuerte Sao Marcelo, Igresa da Vitoria, Igresa de Santo Antonio da Barra y el Fuerte de Santa Maria. Más al norte, por la carretera que bordea el mar, se llega a las populares playas desde Rio Vermelho y su elegante hotel Blue Tree Towers hasta la playa de Itapuá en el Farol de Itapuá. El famoso elevador Lacerda, con sus cuatro cabinas es el mayor ascensor público del mundo, une los 72 metros que separan la plaza Tomé de Souza, en la Ciudad Alta, de la plaza Cayru, en la Ciudad Baja. El sube y baja, que carga 28 mil pasajeros por día, dura 30 segundos y cuesta R$ 0,05. Inaugurado en 1873, fue planificado y construido por el comerciante Antnio Francisco de Lacerda. Cruzando la calle llegamos al Mercado Modelo. La construcción data de 1861, está localizada en la Prac¸a Cayru, y presenta una rotonda al fondo, donde atracaban las embarcaciones para descargar mercaderías en la Aduana. Hoy, tiene 259 puestos de venta con lo mejor en artesanía nordestina (batas, manteles de puntillas, redes, balangandas y patuas). Cuenta con varios restaurantes y bares con comida y bebidas típicas. La Iglesia do Nosso Senhor do Bonfim está localizada en lo alto de la Colina Sagrada, en la Ciudad Baja, la más popular iglesia bahiana, fue concluida en 1772. En el altar mayor está la imagen del Bonfim, el protector de los bahianos y de todos los que visitan Bahia. La Sala dos Milagres es una atracción aparte. Reúne impresionantes ex votos (como cabezas, piernas y brazos de cera, madera, oro, plata y piedras preciosas). El panel del techo, de Francisco Velasco, recrea a náufragos agradeciendo al Senhor do Bonfim por haber sobrevivido. Por sus muchas devociones y milagros es la más conocida de las iglesias bahianas. Una visita obligada es a la Iglesia de Nossa Senhora da Conceic¸ao da Praia, la cual vino desmontada desde Portugal. Aquí, los esclavos montaron piedra sobre piedra como un rompecabezas. Su fachada es de mármol esculpido, y su interior guarda bellísimas imágenes sacras. A unos 75 kilómetros del centro de la ciudad, por la Costa de los Cocoteros y pasando por la Praia do Forte, llegamos a Sauipe, el complejo turístico más grande de Brasil y posiblemente de América Latina. Aquí me hospedé en el precioso hotel Breezes SuperClubs a pocos pasos de la playa para disfrutar del mar. Desde el hotel se hacen coordinaciones para visitar las ruinas del Castillo de García Dávila. Visitar Salvador de Bahía, conocer sus bellezas y misterios, la magia que envuelve la ciudad, su gente amable, los santos y los orixás (dioses del Candomblé) es vivir una experiencia fascinante. En general se trata de una ciudad bellísima, de un gran atractivo turístico y poseedora de un rico patrimonio cultural. |
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