Pals, esencia medieval de la Costa Brava. España.Pals se ha convertido en uno de los pueblos más admirados de la Costa Brava.
De trazas góticas, este bello conjunto medieval, perfectamente conservado, atrae irremediablemente la atención de cuantos optan por explorar la historia del Bajo Ampurdán. Continuos enfrentamientos bélicos hicieron que durante siglos sólo se conservase la Torre del Homenaje de esta construcción defensiva. Se trata de una torre románica de planta circular levantada entre los siglos XI y XIII. Sus 15 metros de altura se asientan sobre una plataforma de roca natural, en la que también se encuentran numerosas tumbas visigóticas. Durante el siglo XV fue empleada como campanario, por lo que se la conoce como la Torre de las Horas. El casco historio de Pals se levanta sobre una colina rodeada de llanuras, que en su origen fue zona pantanosa. Esta configuración condiciona su visita, que acostumbra a hacerse en sentido ascendente. Uno de los exponentes más representativos de la villa es la Torre de las Horas, un magnífico ejemplar de torre románica circular, así como la iglesia de Sant Pere, con una curiosa sucesión de estilos que van desde el románico hasta el siglo XVIII. En la actualidad, el solar del castillo lo ocupa la casa de la familia Pi i Figueras, promotor de la restauración del Recinto Gótico de Pals. De factura moderna, esta casa mantiene los mismos rasgos arquitectónicos que el resto de la urbe. Calles empedradas interrumpidas por arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra son los signos distintivos de Pals. La muralla es otro de los lugares que transportan al viajero a la Edad Media. Cuatro torres de planta cuadrada se mantienen aún en pie, a pesar de que datan del siglo XII. La Muralla. Data del siglo XII - XIV. Actualmente se conservan cuatro torres de un mismo tipo: de planta rectangular y abiertas de arriba a abajo por la cara que da al interior del recinto, cubiertas con bóveda de cañón o ligeramente apuntada. La villa se fue extendiendo hacia levante, poniente y mediodía. Por este motivo, el sector noreste es el que mejor se conserva. Mirador Josep Pla. Se denomina así en honor al escritor de Palafrugell que tantas ocasiones describió en sus obras este mágico paraje desde el cual se onserva una magnífica vista panorámica del llano ampurdanés, con las islas Medes al fondo. El castillo. Data del siglo IX. En 1478, el rey Juan II comunicaba al consejero de la isla, que a fin de construir, reparar y cubrir la iglesia, conseguía el permiso para aprovechar las piedras del castillo. Sólo quedaron la torre del homenaje, dos puentes en arco rebajado, que comunicaban diferentes partes de la fortaleza, y la base sobre la que se construyó la capilla del edificio. La iglesia de Sant Pere. Esta iglesia existía ya en 994. Parte de la piedra con la que se construyó procede del antiguo castillo de Pals. En ella se pueden apreciar las diversas tendencias arquitectónicas que la configuran: base románica, ábsides y nave de estilo gótico, portada barroca y campanario y entrepiso del siglo XVIII. Las tumbas de la calle Mayor. Se han encontrado sepulturas diseminadas por toda la villa: en Ca la Pruna, junto a la Torre de les Hores, en la calle Mayor. Datan de la época visigótica, anteriores al año 1000. Plaza Mayor. En este punto se encuentra el arco gótico de salida del recinto amurallado, que podría haber formado parte de una lonja o plaza cubierta, parecida a la que se conserva en Ullastret, y el edificio del actual Ayuntamiento. Alrededores Muy Cerca tenemos pueblos llenos de encanto como Palafrugell y Begur con todas su playas y calas de sonoros y famosos nombres, Sa Riera, Sa Tuna, Aiguafreda, Tamariu, Llança, Calella de Palafrugell donde Serrat escribió Mediterráneo. Por el Norte está Torroella de Montgri, con su muralla medieval y su encanto ampurdanés. Cerca está, con su puerto y playa, El Estartit desde donde se pueden hacer visitas en barco a las cercanas aguas de las islas Medes. Continuando hacia el norte tenemos el hermoso pueblo de L'Escala, situado en el lado Sur del Golfo de Rosas, al lado de las ruinas de la famosa Ampurias y las no menos espectaculares playas. Un poco más al Norte están los Aiguamols del Ampurdán, un parque natural formado por los restos de las antiguas marismas que ocupaban esta parte de la costa. Desde Pals, y si regresamos hacia Girona siempre podremos visitar lugares tan encantadores como la villa amurallada de Peratallada, rodeada parcialmente con un potente foso excavado en la roca viva y con una acogedora plaza mayor porticada. Todo ello sin olvidarnos del yacimiento y ruinas de origen ibérico de Ullastret o de Cruilles. Por supuesto que Bisbal d'Empordà ofrece la posibilidad de adquirir recuerdos de cerámica o de artesanía.
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